De todos es conocido que la ceguera no es impedimento para tocar un instrumentos musical ni mucho menos para componer música. Ése es el caso el español Joaquín Rodrigo o el del alemán Johann Sebastian Bach o el de Georg Friedrik Haendel (por cierto, Bach y Haendel fueron tratados de su ceguera por el mismo médico). Se cuenta que Haendel, que tuvo que luchar con los gustos italianos de su época, tenía un carácter un tanto tempestuoso; se dice que, incluso, llegó a amenazar a la soprano Cuzzoni con arrojarla por una vantana, porque ella se negaba a cantar una de sus arias. Burney describe a Georg como corpulento y de movimientos más bien torpes, si bien eso no le impedía mostrarse alegre y risueño por lo general. Además del éxito cosechado, sobre todo en Inglaterra, por sus composiciones, no tuvo una vida plácida; todo lo contrario, llegó a retarse en duelo con Mattheson, aunque los dos acabaron con vida. Natural de la alemana Halle, cuando contaba con cuarenta y un años de edad y unos cuantos viviendo en Inglaterra, adquirió la nacionalidad de este país. Son varias las obras que le representan, sobre todo El MESÍAS, pero aquí lo escucharemos, si alguien lo desea así, en un movimiento vertiginoso en el clave, una "giga" que forma parte de una suite para este instrumento.
http://www.goear.com/listen/fe7abe6/suite-hwv-441-giga-trevor-pinnock-haendel
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